Hace muchísimo tiémpo qué no publico, pero es que por alguna razón no soy capaz de hacer fotos minimamente decentes de mis trabajos. Un amigo fotógrafo se ha ofrecido a echarme una mano así que supongo que en breve colgaré alguno, pero he encontrado algo en la red que quería compartir con vosotros, un trabajo de una sensibilidad y una belleza casi turbadora, acostumbrados como estamos a lo sofisticado, hiperelaborado y siempre aliñado por un punto de cinismo.
Es el proyecto de un artista canadiense impresionante Gregory Colbert, se llama "ashes and snow" y se compone de fotografias, mini películas, una novela epistolar y un codex. Tambien os dejo aqui estas imágenes colgadas en youtube. Que lo disfruteis.
jueves, 23 de octubre de 2008
miércoles, 6 de agosto de 2008
me atreví con el papel blanco
miércoles, 12 de marzo de 2008
Felicidad..........cubierta y portada interior


La portada interior está solo a falta del texto
...Como recuerda dulce el corazón
Los días ya lejanos.
martes, 5 de febrero de 2008
página veinte y ventiuna
Un reposo claro
Y allí nuestros besos
Lunares sonores del eco.
Se abriran muy lejos.
bueno finalmente esta fue la última página del libro de felicidad. Ahora estoy teniendo verdaderos problemas con la encuadernación. Tengo que consultar con mi amigo Antonio y ya iré contando. Es más dificil de lo que pensaba porque resulta bastante imposible hacer algo simple y casero ya que las páginas no tienen ningún tipo de margen. Las he encolado y desencolado 3 veces. El problema es que una vez encolado el cuerpo del libro a la cubierta el libro solo se puede abrir parcialmente y atisbar el interior. Uff! creo que esto me va a hacer cambiar los formatos.
domingo, 20 de enero de 2008
página catorce y quince
página trece y catorce
página novena y décima
Los manantiales cantan.
Frente al ancho crepúsculo de invierno
Mi corazón soñaba.
¿Quién pudiera entender los manantiales,
El secreto del agua
Recien nacida, ese cantar oculto
A todas las miradas
Del espíritu dulce melodía
Más allá de las almas?...
Luchando bajo el peso de la sombra
Un manantial cantaba.
Yo me acerqué para escuchar su canto,
pero mi corazón no entiende nada.
página septima y novena
que presa por la araña gris del tiempo tiene el polen gris del desengaño.
De niño yo canté con vosotros niños buenos del prado,
solté mi gavilán con las temibles cuatro uñas de gato.
Fuí también caballero una tarde fresquita de mayo,
ella era entonces para mi el enigma, estrella azul sobre mi pecho intacto.
Cabalgué lentamente hacia los cielos, era un domingo de pipirigallo.
página primera y segunda
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